Tengo una amiga, Mirian, que es artista; pinta, escribe, hace manualidades, teje, cocina, tatúa… bien, muy bien, de hecho y aunque no siempre demuestra sus habilidades, los que la conocemos sabemos que igual nos ilustra un cuento, que nos teje una manta de cuadros o nos hace bollos de pan casero (no os imagináis como es su pan casero).
El caso es que Mirian se va a fiar de una de mis reseñas, la de La Mennulara y me ha pedido que le recomiende algún otro libro más simpático para contrarrestar el ambiente cerrado de aquel.
He estado pensando un rato y al final, he decidido que estaría bien reseñar un libro que a mí me hizo reír muchísimo y con el que me lo pasé muy bien.
Lo primero que tengo que decir es que no es un gran libro, no está especialmente bien escrito y lo único que va a proporcionarnos es un rato divertido, no hay que esperar más de él.
Qué vida esta es uno de los títulos de la serie protagonizada por la cazarrecompensas Stephanie Plum y nos lleva nada menos que a la costa este de Estados Unidos. Es una novela tremendamente americana en la que todo el rato tienes ganas de comer barritas de chocolate.
Esta vez, nuestra protagonista, patosa y despistada tratará de encontrar a una amiga suya y a la hija de esta que han desaparecido sin dejar rastro y de camino, llamará la atención del mafioso Eddie Abruzzi. Por si esto no fuera suficientemente complicado tendrá además que llevar a cabo su trabajo como cazarrecompensas y llevar al juzgado a algún personaje que no se ha presentado cuando se le requirió. No es tan fácil como parece y Stephanie tiene que comer y pagar el alquiler. Si a esto le sumamos una familia, cuando menos, peculiar y unas relaciones sentimentales de lo más estrafalarias… Tenemos un pastel con muchos ingredientes aparentemente incompatibles pero que se mezclarán con gracia.
Conocí a Janet Evanovich y a su personaje gracias a mi prima Vi que me recomendó precisamente este libro. Me avisó, como yo estoy haciendo, de que era una tontería pero que te lo pasabas bien con él. Suelo hacer caso de mi prima porque desde pequeñas nos recomendamos libros la una a la otra y debo decir que esta vez tampoco me defraudó. Yo me reí mucho con esta novelita, me sirvió para desconectar y no dudé en seguir leyendo lo poco que se ha publicado en español de este personaje.
No vamos a encontrar en este libro una gran prosa, los personajes son bastante típicos y el lenguaje muy coloquial, pero tiene un ritmo rápido y ágil que hace que no se te haga pesado y una protagonista que atrae a pesar de todo.
Me diréis ¿por qué recomiendas un libro maluchillo? Y os contesto, porque hay libros maluchillos que nos regalan ratos muy agradables y porque yo siempre he pensado que para encontrar libros normale, bueno y muy buenos hay que leer también lo regulares, malos y muy malos J
Ya sabéis, si tenéis ganas de leer algo totalmente superficial, que os haga desparecer un rato y sonreír, podéis probar con esta detective novata.
